martes, 3 de mayo de 2011

Jaime Caetano Braun / Voz fundamental de la poesía criolla del Plata.



Jaime Caetano Braun (Jaime Guilherme Caetano Braun)
Payador, poeta y comunicador de radio, originario del estado de Río Grande do Sul (Brasil)
(Timbaúva, 30 de  Enero de 1924 — Porto Alegre, 8 de Julio de 1999)

Fue conocido con los seudónimos de El Payador, Martín Fierro, El Chimango y El Andariego.
Es una de las voces fundamentales  entre los poetas nativistas de la Patria Grande latinoamericana.
Editó  diversos libros de poesías, como Galpão de Estância (1954), De fogão em fogão (1958), Potreiro de Guaxos (1965), Bota de Garrão (1966), Brasil Grande do Sul (1966), Passagens Perdidas (1966) e Pendão Farrapo (1978), alusivo a la Revolución Farroupilha. En 1990  lanza Payador e Troveiro, y  seis años después la antología poética 50 Años de Poesía, su última obra escrita.
Publicó además  un diccionario de regionalismos, Vocabulário Pampeano - Pátria, Fogões e Legendas, lanzado en 1987.
Jaime también grabó  CDs y discos, como Payador, Pampa, Guitarra, antológica obra en colaboración con  Noel Guarany.
Entre sus poemas mas  declamados por los  poetas regionalistas se destacan  Bochincho, Tio Anastácio, Amargo, Paraíso Perdido, Payada a Mário Quintana e Galo de Rinha.

Es considerado el  patrono del  Movimiento Payadoril de Brasil.
Gran admirador del maestro Atahualpa Yupanqui le escribió el poema  “Don Atahualpa”,   el cual incluimos en esta selección de difusión.












Monumento en homenaje a Jaime Caetano Braun, ciudad de São Luiz Gonzaga.
Material: Concreto armado a mano
Peso: 09 toneladas. 
Altura: 6 metros.
Escultor: Vinícius Ribeiro.

lunes, 2 de mayo de 2011

Tamara Castro / Selección

Florencio Molina Campos / Su historia y su arte criollo inigualable*






*Extraído de: FUNDACIÓN MOLINA CAMPOS



*El 21 de agosto de 1891, nace Florencio Molina Campos, en casa de sus abuelos maternos, don Manuel Ladislao Campo Escobar y doña Josefa Delfina Campos López Camelo, situada en la calle Lavalle 1693, de Buenos Aires. Son sus padres don Florencio Molina Salas y doña Josefina del Corazón de Jesús Campos y Campos, ambos integrantes de viejas familias porteñas entroncadas con importantes personajes de la Colonia y de la historia nacional. De niño asiste a los colegios de Lasalle, El Salvador y Nacional Buenos Aires y en las vacaciones visita la estancia paterna de “Los Ángeles”, en el pago del Tuyú, (hoy Gral. Madariaga). Allí aprende a querer y a conocer profundamente a los hombres de campo y a enamorarse de los paisajes pampeanos que infinitas veces llevará a sus cuadros. En Los Angeles del Tuyú nace su vocación.
De allí la familia pasa, alrededor de 1905, a “La Matilde”, en Chajarí, Entre Ríos, frente al río Uruguay. Tienen casa en Concordia, pero el placer de los varones es permanecer en el campo, con la gente de trabajo, visitando puestos, ayudando, para aprender el ancestral arte de los hombres del campo. Allí se prolongan los días felices de la niñez. Más de una travesura recordará don Florencio de esos años, pero ese mundo se quiebra abruptamente el 26 de marzo de 1907, en Concordia, donde muere repentina e inesperadamente don Florencio Molina Salas, su padre. De allí en adelante todo será diferente. Comenzará a sentir nostalgia por el mundo perdido y a volcar en cartones las escenas camperas que lo harán famoso.
“Florencio Molina Campos es uno de los guardianes de la Argentina vieja, esa que yo novelé en ‘Ramón Hazaña’ y en ‘Cancha Larga’”, dijo el escritor y político uruguayo Eduardo Acevedo Diaz, y continúa describiendo su obra afirmando:
“Se ha dicho mucho en justo elogio de las figuras humanas de este artista y poco de la notable presentación del paisaje de la antigua pampa. Porque la pampa de Molina Campos, no ha sido transformada por la agricultura. Bien la representa en sus cuadros, como cosa tendida en reposo, bajo un arco de cielo de la vastedad del marino, dándonos una idea de su silencio de vida, de aire de pensar las cosas. Cuando se la contempla o se la evoca, por sugestión de su arte, nos damos cuenta de que sus caracteres fisiográficos y estéticos, forjaron el modo de ser de sus antiguos habitantes.”
“Vemos renacer en su pincel, la llaneza de vida, es decir, vida no limitada, abierta como el paisaje; parsimonia en el hablar, y pensamiento reflexivo, equivalente a la sencillez de sus líneas, hospitalidad, consecuencia de lo que es vasto, sin amparo. Aquellos hombres, eran hijos del horizonte. Algunos han quedado, entre ellos Florencio Molina Campos. Por virtud de su pincel, los que pasaron, los muertos, son los sobrevivientes...”
En 1920 se casa con Hortensia Palacios Avellaneda y se instala comercialmente en Florida 470 bajo el rubro “F. Molina Campos y Cía. Comisiones en general”. Al año siguiente nace su hija Hortensia María y en diciembre debe disolver la firma por problemas económicos. Su matrimonio llega a su término en 1924.
En 1926 realiza su primera exposición en la Sociedad Rural de Palermo con gran éxito. El presidente de la nación el doctor Marcelo T. de Alvear visita la misma y le nombra profesor de dibujo del Colegio Nacional Nicolás de Avellaneda, donde por 18 años dictó cátedra con el convencimiento, según decía, de sentirse “mejor maestro que dibujante”.
A juicio del académico de Bellas Artes y conocido crítico Córdova Iturburu, “Cuando Florencio Molina Campos expuso por primera vez en la Sociedad Rural Argentina, sus caricaturas gauchescas realizadas al pastel y sus estampas, suscitaron un singular interés entre el público habitual de los certámenes rurales. Aquello era algo nuevo, inusitado. Lo inesperado era que el artista veía al gaucho como el gaucho se veía a sí mismo. No era el gaucho del poeta o del historiador o del narrador fantasioso. El secreto del inusitado éxito de Molina Campos en los medios rurales del Río de la Plata reside en su identificación absoluta con el hombre de esos medios. Los mira con los ojos con que se miran ellos y los considera con su mismo espíritu entre burlón y afectuoso. Su risa es bondadosa. Es risa de comprensión y cariño”. Añade Córdova Iturburu: “su obra, seguramente, perdurará. Es la obra de un artista que vivió con hondura y humildad ciertos aspectos humanos de un modesto sector de su propio pueblo y lo traspuso en su labor, con el generoso espíritu, risueño y bondadoso, de un entrañable cariño”.



Sus paisanos, según el pintor Pío Collivadino, pintor argentino de gran influencia, están “deformados armoniosamente”.





En 1931 aparece el primer Almanaque de “Alpargatas”, encargado por la conocida empresa. Estos almanaques continuarán hasta 1936 y luego se imprimirán en una segunda etapa desde1940 hasta 1944. De inmediato, el público rural los adopta y colecciona sus números mes a mes.
El 21 de junio de 1932 contrae matrimonio por segunda vez con María Elvira Ponce Aguirre. En ese año la Comisión Organizadora de la Exposición del Centenario de Concordia le solicita que participe con sus cuadros en la misma. Concordia está muy unida a sus recuerdos; allí fue feliz en su juventud y allí también murió su padre. No sólo participa en la muestra, sino que dona un cuadro a beneficio del Hospital local.
En 1939, lo contratan firmas norteamericanas para efectuar publicidad comercial, a través de campañas de seguridad, avisos a doble página en las más afamadas revistas y cartelones en los caminos. En 1943, lo contrata la firma Minneapolis para sus almanaques y los célebres gauchos de Molina Campos ganan la calle, copan los bares, los ranchos del Oeste norteamericano y las instituciones públicas y privadas los piden como testimonio. Sus cuadros figuran en el Museo “Horse of the Americas”, en la Universidad de Texas, en Austin, Estados Unidos, y es el único artista extranjero expuesto en la Galería de Charles M. Russell, de Montana.
Cesáreo Bernaldo de Quirós, una de las figuras más visibles de la pintura argentina en el siglo XX, decía de él: “Molina Campos es el creador personalísimo de ese personaje que, derivando del gaucho legendario, a quien tanta gloria le cupo como soldado de Libertad y como montonero en las guerras intestinas, gesta sus últimas bizarrías dentro de su natural coraje. ...Su lápiz y su pincel fueron requiriendo trazos que la imaginación opulenta, bizarra, del artista, marcaba en el papel. Solo, sin academias ni maestros, traduciendo esa verdad que llevan los predestinados, fue contando Molina Campos todo lo que sabía y había percibido en el campo abierto, en el 'rodeo', en las 'fiestas', en la 'pulpería', y en ese enorme conocimiento de 'pilchas' y sus nombres, y pelos y marcas de 'montados'... Así fue plasmándose ese personaje suyo, el gaucho: el Gaucho de Molina Campos.”



En 1942, Walt Disney lo contrató para sus estudios en carácter de asesor, para la realización de varias películas de ambiente argentino. Esta relación profesional duró poco tiempo, ya que Molina Campos objetó la falta de rigor documental de los dibujos producidos en los Estudios Disney.el fausto La relación de amistad perduró durante toda la vida, pero se malogró la idea de recrear sus queridos paisanos junto con Disney. De todos modos, su obra quedó plasmada en “Goofy Goes Gaucho” y “The Flying Gaucho”, presentados en la Argentina como “El burrito volador”. También colaboró en “Saludos Amigos”, una película que narra el viaje de Disney por Sudamérica. En ese año ilustra el “Fausto” de Estanislao del Campo, editado por la editorial Kraft, y en 1946, “Vida Gaucha”, libro de texto para estudiantes de español en Estados Unidos. Dejó completos los dibujos para una edición de la “Tierra Purpúrea” de G. H. Hudson, y bosquejó ilustraciones para el “Martín Fierro” y “Don Segundo Sombra”.



En 1950 conquistó el Premio CLARIN, Medalla de Oro del V Salón de Dibujantes Argentinos y en1956 actuó en el cortometraje “Pampa Mansa”, que fue presentado en el Festival de Berlín, donde estuvo presente.
waltdisneyUna treintena de exitosas exposiciones hicieron conocer sus originales en el país, en los Estados Unidos –donde tuviera en Edward Larocque Tinker un ferviente admirador-, en Francia y Alemania. Sus cuadros se encuentran en numerosos museos y colecciones privadas del mundo y realizó paneles para la South American House de Londres, ciudad en la que contaba con destacados admiradores.
El crítico de arte Rafael Squirru escribió en la Carpeta N° 1 Florencio Molina Campos, Buenos Aires, 1972: “Como pocas, la obra de Molina Campos plantea la espinosa problemática del creador en nuestro medio, desde su significado social hasta las peculiaridades de su estilo. El género caricaturesco al que pertenece el grueso de su producción, oscurece hasta cierto punto la trascendencia estética que, sin duda, tuvo desde sus comienzos. Aunque se conservan pocos dibujos de Molina, es evidente que, en ese aspecto que Ingres llamó la probidad del arte, es donde descuella la seguridad de un trazo fino y agudo puesto al servicio de su propia imaginería.”

waltdisneyLuego del Festival de Berlín y ya de regreso al país, llevó a cabo en la galería Argentina, la que sería su última exposición. Estuvo integrada por 80 obras y el éxito fue total: se vendieron 70 cuadros. Tras el evento, se internó para hacerse una pequeña operación y el 16 de noviembre de 1959 falleció por una complicación cardíaca.
Fue miembro de numerosas instituciones culturales, artísticas, profesionales y folklóricas y sostenedor ferviente de la tradición de la patria que tanto amó.

Cuando Florencio Molina Campos murió, al decir de su amigo Edward Larocque Tinker, “el mundo perdió un genio que había dedicado su vida a llevar alegría a un mundo en tensión, por eso, qué mejor epitafio pudo haber tenido que este: Hizo sonreír mucho a millones”.*

  *FUNDACIÓN MOLINA CAMPOS



El Payador (Molina Campos)


sábado, 30 de abril de 2011

Quintín Cabrera / De que se ríe 1976




Quintín Cabrera, cantor de la solidaridad y el amor*

*(Diario El País (España)

Le gustaba que le retrataran con la calabaza de mate y la bombilla en la mano. Como buen uruguayo, no había perdido la costumbre de chupar de la yerba mojada en agua, aunque llevaba más de 40 años en España. El jueves, 12 de marzo (2009), murió en Madrid Quintín Cabrera, acaso el cantautor -o cantor, como él prefería- más querido por sus compañeros de profesión. Tenía 64 años.


Enorme en su apariencia, grandullón y barbudo canoso, era un derroche de humanidad. Hizo del compromiso su ley de vida y, también, su ética y estética de la canción. Nació en Montevideo el 25 de abril de 1944, pero se sentía español y republicano desde que en 1968 se fue a vivir a Barcelona.
Y a él, que era todo solidaridad y grito contra la injusticia, su pulmón le vino fallando desde un tiempo, tal vez por haberlo utilizado tanto para respirar su intensa revolución. Hace poco le habían puesto uno nuevo, pero lo rechazó. En el tiempo de espera y esperanza, no dejó de mandar por correo electrónico hermosos poemas, dando lecciones de amor a la vida a los que los recibíamos, y también ánimos para los amigos que aún confiaban en el milagro que prorrogara su vida.
Era un tipo sencillo y generoso. Su tesoro era la amistad, y a ella se entregaba, además de cantar en lugares imposibles y por causas remotas -pero siempre justas para él-, o en su casa de Madrid organizando comilonas en torno a un asado que preparaba. Últimamente vivía en un pueblito de Guadalajara, con la modestia comprometida que desafiaba a los poderosos, como cantaba: "Qué vida tan diferente, la suya y la mía, señor presidente".
Su papel fue primordial en la canción protesta española de finales de la dictadura y principios de la democracia. Pocos años antes estuvo en el I Encuentro Internacional de la Canción Protesta de Varadero (Cuba, 1967). Hijo de un obrero y militante socialista, recordaba que su padre le enseñó que "para ser revolucionario, hay que hacer las cosas con amor".
No falló nunca a esa enseñanza. Y cuando en los años noventa de la canción de autor apenas quedaba nada, fundó el colectivo Centro de Canción, impulso de la nueva generación de Pedro Guerra, Javier Álvarez, Andrés Molina e Ismael Serrano.
A pesar de su salud, en 2005 llenó sus pulmones de siroco africano cuando cantó ante cientos de refugiados saharauis. A finales de este mes, amigos y compañeros de profesión como Elisa Serna, Luis Pastor, Ángel Petisme, Suburbano, El Mecánico del Swing, Eliseo Parra, Arístides Moreno, Andrés Molina y otros, le iban a ofrecer un concierto de homenaje: ¡Adelante, Quintín! Pero no ha llegado a ese día. Se convierte en su primer homenaje póstumo. Con una bandera uruguaya y otra española republicana, ayer se convirtió en cenizas. Se ha callado el cantor, pero no sus canciones. Ni la vida.
FERNANDO ÍÑIGUEZ

viernes, 29 de abril de 2011

Pepe Sarasúa - Mi sentimiento cuyano



Pepe Sarasúa, cantor de la región de Cuyo, nos envía gentilmente para difusión esta recopilación de temas  que ha editado en CD. De esa edición de 32 temas, seleccionamos 12 y  con mucho gusto lo compartimos en nuestro blog.


PEPE SARASÚA "Mi sentimiento cuyano" (Selección)



01 - QUE SE LO LLEVE EL RÍO - cueca cuyana - (Saúl Quiroga) 02 - FLOR DE LINO - vals -  (Stamponi - Expósito) 03 - DE ALPARGATAS Y CHUPAYA -  cueca cuyana - (Jorge Viñas) 04 - LA CALLE DE MI CASA - tango -  (Horacio Aguilar - Mario Zaguirre) 05 - AMAR SIN VOLVER - zamba -  (Pepe LLoveras) 06 - VOLVER EN GUITARRA - chamamé -  (Roberto Galarza) 07 - TU PECHO CON EL MÍO - vals cuyano -  (Ernesto Villavicencio) 08 - ES TONADA LA FLOR - tonada -  (Raúl Rubilar) 09 - POR MI RÍO - chamamé -  (Tato Caballero) 10 - CARTAS A MI MADRE - vals -  (Suma Paz - Jorge Viñas) 11 - COMO EL AGUA - zamba -  (Tato Caballero) 12 - SANJUANINA DE SOL - tonada -  (Jorge Viñas)


"...Mi viejo era un cantor extraordinario, sus escenarios fueron siempre nuestras reuniones familiares. Recuerdo haberlo sentido cantar folklore, tangos, boleros y cuanta música se le ponía por delante. 
Un día  le dije: "viejo, me gustaría aprender a cantar y tocar la guitarra"  , sabes lo que me contestó : por supuesto, siempre y cuando no dejes de estudiar, y tanto él como mi madre me apoyaban incondicionalmente. Así fue: me recibí del secundario completo y al mismo tiempo estudiaba la guitarra con un peluquero que era el padre de una chinita, a la que le andaba dando vueltas.
Con el tiempo me convencí de que tenia que ir a un profesor de canto. Eso fue después de que grabé con la Orquesta Sinfónica en vivo en nuestro Auditórium; y el maestro que me dirigió, me convenció de tal cosa y me dijo : "Pepe, no cantes .... contá, que es mas importante" y anda a un profesor de canto.
Nunca tuve el coraje de vivir de la música, pero esta afición me permitió tirar un cable a tierra cuando las cosas se ponían feas. Me permitió conocer gente en todo el mundo. Me animó a pensar diferente, me acercó a Dios.
Realmente, el material que te he mandado, es una recopilación de todas mis grabaciones. Hay de todo como en botica, pero como dicen los pibes ahora, "es lo que hay"
Gracias por la oportunidad que me das de comentarte todas estas cosas. Pepe Sarasúa.
 CONTACTO: pepecuyo@sarasuasys.com.ar

miércoles, 27 de abril de 2011

Alí Primera / Canción mansa para un pueblo bravo / 1978







*Canción mansa para un pueblo bravo es el séptimo álbum de estudio del cantante venezolano Alí Primera. Fue editado en Vinilo, 33⅓ rpm en 1978 por las discográficas Promus y Cigarrón y en disco compacto (CDDA) en 1992 a través de Promus y Balboa Records. Fue producido por Alí Agüero y sirvió de banda sonora para la película homónima dirigida por Giancarlo Carrer en 1976. El disco contiene dos de los temas más conocidos de Primera, Canción mansa y Coquivacoa. Su temática es la constante de toda la obra del cantante, la necesidad de lucha por parte de la clase trabajadora y el intervencionismo comercial y político estadounidense en Venezuela. Sin embargo, se destaca por haber incluido una gaita zuliana (Coquivacoa) y un tema romántico (Cuando llueve llora el sol). Musicalmente el disco continúa la tradición de Primera con arreglos multinstrumentales. En este orden se destaca Coquivacoa, tema sobre los daños ecológicos de la explotación petrolera en el Zulia acentuado por arreglos de cuerdas.
Como en otras producciones de Alí Primera, la banda incluyó algunos de los músicos de estudio más utilizados de Venezuela como Carlos "Nene" Quintero (percusión), Carlos Acosta (bajo), Ángel Melo (cuatro) y Benjamín Brea (flauta) entre otros. Como dato curioso, los tres primeros músicos mencionados habían pertenecido a Ofrenda, la agrupación dirigida Vytas Brenner y disuelta en 1977.


*Fuente: Venciclopedia

lunes, 4 de abril de 2011

Huella Pampa / Leyenda




Dificilmente un grupo instrumental logre conmover en  lo profundo del sentimiento como lo hace Huella Pampa, pero más allá del corazón, en todos los aspectos su música es exquisita, y si hubiera algo más para agregar : ¡ es música criolla !