Mi país país le debe a este Juglar popular una desvergüenza de olvidos. Luis Gerardo Lagos fue un poeta popular de esos que se repiten pocas veces, sin embargo, su trayectoria artística errática no permitió que fuera dimensionado a la altura de su gran valor. Tal vez esas mismas rebeldías que reverberan en el contenido de sus canciones, la convicción de mantener un camino apartado de suspicacias para alcanzar ciertas plataformas, han soslayado el talento de este artista oriental.
Nacido en el departamento de San José Gerardo es hermano del gran payador oriental Waldemar Lagos (quien fue junto a otros como el "Indio Bares" trabajador incansable por la cultura del payador río-platense). Gerardo Lagos también cultivó el canto repentista y fue un innovador en el género, rompiendo esquemas improvisaba además de la milonga en otros ritmos folclóricos y cambiaba las métricas en el momento. Como poeta y compositor es tenazmente profundo, célebremente original. Sus canciones, las cuales son poemas musicalizados, contienen la belleza y la escencia de la filosofía del hombre desde el epicentro latinoamericano. Lamentablemente sus grabaciones desparramadas aquí o allá, no han sido ampliamente difundidas y hay muchas canciones que ni siquiera llegó a registrar y que sin embargo, circulan aun de boca en boca de viejos cultores de la mejor poesía criolla. Gerardo Lagos falleció a principios de este año, prácticamente olvidado por los ámbitos culturales de nuestro país, que están demasiado preocupados por recibir en sus recintos a los ganadores de premios de Hollywood, a los canta-autores buco-dentales (Como decía Don Ata), efímeros y patéticos que con un arte acorde a la nebulosa de los tiempos, triunfan haciendo gorgoritos con la garganta y escribiendo ensoñaciones sin contenido ni memoria.
Luis Gerardo Lagos murió a principios del 2009 (fines del 2008 sgún datos aportados) pobre y bastante enfermo, según algunos amigos que lo vieron tristemente deteriorado en sus últimos tiempos en alguna actuación en la semana criolla del "Prado" en Montevideo.
No hubo prácticamente información de prensa de ningún tipo, solo una acta de sesión ordinaria de la Junta Departamental de San José da cuenta del deceso.

